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Quiero innovar, ¿cómo lo hago? ¿Cómo defino la estrategia?

Durante los casi 10 años que llevamos atendiendo a empresas en la Red CIDE, hemos recibido múltiples tipos de consultas de empresarios y emprendedores.

 

 

¿Qué subvenciones hay ahora mismo? ¿Qué dinero me da el Gobierno?

Tengo esta idea, pero si para eso no hay ayudas, puedo cambiar mi idea…

Quiero hacer esto, ¿usted cree que es innovación y puede haber ayudas para ello?

 

Sin embargo, en algunos casos, nos hemos encontrado con alguna empresa o emprendedor que nos hacía este otro tipo de pregunta, no orientada a buscar dinero:

Quiero innovar, ¿Cómo lo hago?

 
Este tipo de preguntas venía normalmente motivada por una un nuevo convencimiento que cada vez era más extendido dentro de los empresarios… ¡hay que innovar!... sea lo que sea eso de innovar,… porque parece que es importante. 
 
En algunos casos, al principio en pocos, pero cada vez en más, ya se venía con la idea clara de, tengo una competencia cada vez más fuerte, que ofrece cosas nuevas, de una manera distinta, que pone unos precios más bajos, y necesito hacer algo, necesito mejorar e innovar en mi empresa.
 
A los primeros, a los que sólo querían ayudas, les hemos repetido normalmente la misma lista de recomendaciones:
  • - Tenga en cuenta que la ayuda es sólo un medio, lo importante es que lo que vaya a hacer sea rentable, si no es así, terminará perdiendo mucho dinero
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  • - No cambie su proyecto en función de la ayuda. Se puede adaptar un proyecto un poco o dividirlo en partes para presentarse a distintas líneas, pero nunca perder el objetivo ni el foco
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  • - Nadie mejor que usted conoce su empresa, pero nos gustaría conocer mejor si realmente está alineado con sus objetivos, ha planificado y estudiado bien los recursos necesarios y los resultados esperados, tiene una cartera de proyectos anuales identificados, etc. estas cuestiones suelen ser importantes para el éxito del proyecto
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No obstante, nuestra labor ha sido y es simplemente recomendar. Una vez hechas las recomendaciones, hemos tratado en todos los caso de orientar y buscar las ayudas más adecuadas para cada una de las peticiones.
 
El fondo de estas recomendaciones tiene que ver con lo que indicamos y recomendamos a los que nos dicen que quieren innovar, y son las recomendaciones que sustentan la visión que tiene la Red CIDE para apoyar a las empresas a innovar, esto es:
  • Innovar en sí no es un fin, es un medio para ser más competitivos. No podemos perdernos en que innovar está relacionado con creatividad e imaginación y no con ganar dinero.
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  • No importa si lo que una empresa quiere hacer puede ser definido como innovación según las definiciones “oficiales” de innovación o de I+D, lo importante es que lo que se haga ayude a dar un salto en la competitividad de la empresa, bien porque produce a menos coste, aumenta el valor de lo que vende, disminuye los tiempos de entrega o de prestación de los servicios, mejora la imagen percibida, etc.
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  • La innovación como un cambio puntual fruto de un descubrimiento accidental normalmente no sirve de mucho, sólo la innovación continua planificada es la que puede dar beneficios sostenibles en el tiempo.


Todo esto está muy bien… pero ¿cómo lo hago?

Hay distintas metodologías o visiones sobre cómo innovar en la empresa, pero todas tienen varios elementos en común (en otro artículo hablaremos de ellas):
 
  • A dónde quiero ir y cómo quiero ir (la estrategia y la organización interna): tengo que saber cuál es la visión de mi empresa, qué quiere ser en el futuro, y en qué aspecto debo centrar la búsqueda de mejoras (innovaciones). Para ello puedo definir unos pocos objetivos de innovación.
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  • La cultura innovadora y las personas: lo ideal es que todos en la empresa esten alineados y comprometidos, conocer en qué queremos ser buenos e innovar y tener incentivos o reconocimientos para ser partícipes del proceso de búsqueda, ejecución y explotación de innovaciones.
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  • La búsqueda de ideas: hay que identificar de manera continua nuevas ideas (hay métodos para ello), saber dónde y quién me las puede aportar, y seleccionarlas de manera adecuada, puesto que en ellas voy a dedicar esfuerzo y dinero clave para la empresa.
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  • La gestión y ejecución de los proyectos: Se deben planificar los proyectos identificando fases, determinando responsable y colaboraciones necesarias, asignando recursos, definiendo plazos, presupuesto e indicadores que me permitan ver al final el impacto alcanzado. Una Agenda de Innovación que identifique 
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  • El aprovechamiento máximo de los resultados.- Una vez terminados los proyectos hay que ver la mejor manera de explotar los resultados, comunicándolos adecuadamente a los clientes y proveedores, registrando las conclusiones y aprendizajes para el conocimiento interno, y protegiéndolo de la manera adecuada si se estima conveniente (mediante patente, modelo de utilidad, secreto industrial, nueva marca, etc.).
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  • La medición y revisión de los proyectos y los resultados.- Revisar de manera periódica cómo están yendo los proyectos y los resultados que se han alcanzado es fundamental para ver los aspectos en los que mejorar en el futuro y conocer realmente el impacto de lo realizado. Un cuadro de mando básico de los indicadores de innovación, resulta básico para esto.
 
(en artículos futuros entraremos en detalle en cada uno de los pasos y en las herramientas que se pueden usar para su realización)
 

¿Pero esto no es mucho trabajo?

 
No se trata de generar documentos extensos o de realizar trabajo inútiles, lo difícil y lo importante es hacerlo simple e ir escalando poco a poco el trabajo.
 
No creemos que el paso de no tener sistematizado ninguno de estos puntos a tenerlos todo, deba hacerse sobre la marcha. Todo depende del tamaño y la posición de partida de cada empresa. Sí debe ser conveniente poco a poco ser consciente de la importancia de pensar en los 6 aspectos comentados anteriormente…., pensar en dónde puedo encontrar las mejores ideas, recopilarlas y registrarlas y seleccionarlas en función de unos criterios, o establecer unos indicadores que midan cuánto me gasto en los proyectos, en cuanto tiempo los termino, qué beneficio real me han dado, etc.
 

En conclusión:

Sabemos que las empresas tienen en su mente cuáles son sus objetivos de innovación, tienen en su mente unos criterios por los que los seleccionan, saben más o menos cuánto tiempo y dinero han gastado en sus proyectos, pero:
 
¿Estamos seguros de haber identificado las mejores ideas de mejora? 
 
¿Tenemos a nuestro personal capacitado, motivado y en las mejores condiciones para aportar sus ideas y su potencial a la empresa? 
 
¿Tenemos realmente clara nuestra estrategia y la tienen todos los trabajadores de mi empresa? 
 
¿He planificado bien cómo lo vamos a hacer, qué horas voy a dedicar, quién lo hace, cuánto me va a costar y qué resultado voy a tener? 
 
¿Sé cuáles son los costes y los beneficios reales de estos proyectos? 
 
El primer paso es REFLEXIONAR sobre todo esto, el segundo ACTUAR….  e iniciar el camino hacia la INNOVACIÓN CONTINUA y la realización de proyectos con MAYORES POSIBILIDADES DE ÉXITO y con más y MEJORES IMPACTOS en la cuenta de resultados, el desempeño y en la competitividad en la empresa.
 
No conocemos la empresa excelente en la gestión de la innovación, ni sabemos si esa empresa excelente sería la ideal, pero estamos convencidos de la importancia de subirse al tren de la innovación y de trabajar en ir mejorando poco a poco en la identificación, selección, gestión y explotación de los proyectos de mejora competitiva que las empresas necesitan realizar de manera habitual para seguir compitiendo en el mercado actual. Los datos y los estudios así lo demuestran, ahora depende de cada uno ir aplicando poco a poco las herramientas para hacerlo.
 
Como dicen dos proverbios muy conocidos:
 
Una caminata de 1.000 Km comienza con un paso… y no hay viento favorable para el que no sabe a dónde va… 
 
… si queremos ir hacia la empresa innovadora, hay que ir dando los pasos adecuados… en el camino apropiado… MUCHO ÁNIMO Y SUERTE EN ELLO.
 
 
 
 
 
 
 

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“La Red CIDE es una iniciativa de la Consejería de Economía, Industria, Comercio y Conocimiento del Gobierno de Canarias, impulsada a través de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI), y cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, con una tasa de cofinanciación del 85% en el marco del Programa Operativo FEDER Canarias 2014-2020