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UNA PREGUNTA IMPORTANTE: ¿CON QUÉ FRECUENCIA DEBEMOS INNOVAR?

Pensar en la innovación como un proceso largo y costoso es un error. Fijar la atención en los puntos débiles para convertirlos en fortalezas o dejar atrás los procedimientos “de siempre” para adaptarse a las nuevas exigencias es la clave para acertar. Lo que invertimos en conseguirlo será lo adecuado a nuestro propósito y posibilidades siempre que lo hagamos con el asesoramiento idóneo.

 

Comencemos esta vez por el final. “Tienen que testar su idea con la mínima inversión y con el mínimo desarrollo.  Sacar una versión muy básica de la idea y salir a la calle a venderla, ya que es la mejor manera de probar la viabilidad de la empresa. Por poner un ejemplo, nosotros hemos tenido que cambiar de rumbo varias veces ya que las necesidades de los clientes no se ajustaban a nuestra idea inicial. Si hubiéramos esperado a tener una versión más avanzada antes de salir al mercado, hubiera sido mucho más difícil ajustarnos al nuevo plan y en todo caso mucho más costoso”.

El que habla es Dennis González Cabrera, CEO Spalopia, SL, y este es su consejo para otros empresarios que quieran innovar. Él tuvo una idea, una buena idea, mientras trabajaba en la creación de una aplicación online de reservas en spas . Decidió simplificar todos los procesos diarios del spa, unificando en una sola plataforma todas las herramientas tecnológicas que un centro puede necesitar. Para conseguir convertir en realidad su proyecto, siguió exactamente el proceso que hemos descrito en los dos artículos anteriores, es decir, se cuestionó qué podía mejorar, se fijó en lo que estaban pidiendo las fuentes, se asesoró en la Red CIDE y obtuvo resultados: ha consolidado una cartera de aproximadamente 50 clientes a lo largo de todo el territorio nacional.

Si González hubiera continuado su camino inicial, sin adaptarla, sin asesorarse o sin entender que en la búsqueda del mejor resultado no hay sólo una vía, probablemente no estaríamos hablando hoy aquí de este ejemplo de éxito.

Su proyecto surgió en 2015, y para finales de 2017, ya espera contar con 250 centros en toda España y poder empezar con la expansión europea. Eso no es más que el resultado de la innovación continua.

Pero, ¿cómo saber cuándo hay que cambiar?

La capacidad de cada uno para innovar es un recurso más sobre los que se asienta la empresa. Un valor importante como las capacidades comerciales, la producción o el capital. Por eso, la innovación debe ser gestionada de manera estricta y eficaz. En la Red CIDE nos centraremos en los puntos clave:

SER LOR PRIMEROS: Si lo que queremos es situarnos por delante del resto, lo que tenemos que hacer es dar un paso más allá. Crecer. No dejar de innovar. Esa va a ser, sin duda, una de las claves de nuestro éxito: la innovación. Si ya hay alguien que esté llevando a cabo una idea que se nos haya ocurrido, debemos descartarla, porque ya no estaríamos innovando y debemos ser siempre los primeros.

SIN MIEDO: Hay una duda frecuente que suele asaltarnos: “Si nadie lo ha hecho ya o no lo está haciendo ahora, debe ser que no funciona”. Albergar este tipo de pensamientos es un error. No podemos dar por sentado que siempre existe una persona que ya ha intentado desarrollar o situar en el mercado cualquier idea que se nos haya pasado a nosotros por la cabeza. Pensar de esta manera significa no llegar a probar nada y, por lo tanto, cerrarnos la puerta de la innovación.

ORGANIZACIÓN: Para poder llevar a cabo una estrategia eficaz que nos permita crear procesos, nos organizaremos internamente. Debemos tener en cuenta que una de las claves en el momento de diseñar y planificar un proyecto de innovación es tener siempre claro y presente el objetivo comercial. Esto nos permitirá alinear al equipo y que todos sigamos la misma línea. No podemos olvidar que, por mucha tecnología que tengamos, quienes finalmente llevamos a cabo los proyectos somos las personas. En este sentido, para garantizar el éxito de los proyectos innovadores es fundamental trabajar en equipo.

METODOLOGÍA: En cuanto a la metodología a seguir para gestionar nuestro proyecto, debemos tener en cuenta una serie de puntos imprescindibles:

  • Objetivos del proyecto
  • Innovación y grado de novedad
  • Designación de un responsable
  • Planificación
  • Gestión de riesgos
  • Presupuesto y recursos
  • Explotación de resultados
  • Control de la documentación
  • Control de cambios
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ESTRATEGIA: Es fundamental también tener clara cuál va a ser nuestra estrategia y los procesos para identificar ideas constantemente, así como gestionar adecuadamente nuestros proyectos, con el fin de medir y explotar los resultados de forma eficiente.

¿Cómo te podemos ayudar desde la Red CIDE

  • Te indicaremos las pautas generales de la organización interna y los procesos de innovación existentes.
  • Te apoyaremos y asesoraremos en la realización de la primera Agenda de Innovación y en la posterior revisión anual de la misma.
 
 

Logos al pie

“La Red CIDE es una iniciativa de la Consejería de Economía, Industria, Comercio y Conocimiento del Gobierno de Canarias, impulsada a través de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI), y cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, con una tasa de cofinanciación del 85% en el marco del Programa Operativo FEDER Canarias 2014-2020